TBWA\Frederick y su camino en la creación de marcas que trasciendan

Conversamos con sus socios, los hermanos Eduardo y Cristián Frederick y Eduardo Novión, quienes nos contaron sobre los inicios de la agencia hace 35 años atrás, su relación con TBWA Worldwide, el espíritu que respira la entidad y cómo su mirada de la publicidad ha ido evolucionando a una que no traspase solamente los objetivos comerciales de cada cliente.

En 1983, Cristián Frederick emprendió el proyecto de una agencia junto a su socio de ese entonces, Pablo Valenzuela, con un par de clientes y una visión ambiciosa de futuro. En 1990, Eduardo Frederick, hermano de Cristián y quien llegaba desde la Dirección Creativa en BBDO, se incorporó a la agencia, mismo año en que los líderes de la organización notaron que el mundo comenzaba a tender a una globalización cada vez más tangible. “Dijimos aquí hay que mirar para afuera y ver qué podemos hacer, porque como agencia nacional nos iba a costar un poco más el avanzar rápidamente”, explica Cristián, gerente general.  

Fue así como viajaron a Nueva York con el objetivo de asociarse a alguna agencia extranjera. Entre las cinco de su preferencia, TBWA destacaba por la reciente campaña que había realizado para la marca Absolut en sus inicios –una emblemática a nivel mundial en su momento– y por ser la agencia de Apple, instalando el famoso concepto ‘disruption’, que hoy sigue siendo uno de los principios que inspiran a la organización.

Aunque en ese minuto no hubo un acuerdo con la red, un par de años después los llamaron. “En esa época éramos chicos, estábamos recién partiendo, entonces tampoco teníamos mucho trabajo que mostrarles. Pero les gustó nuestra actitud”, cuenta Cristián sobre el primer salto de fe de la agencia, algo que en 1995 se concretó en una asociación que, hasta el día de hoy, les permite llevar el nombre de TBWA\Frederick.

Además, el gerente general explica que la relación con sus socios americanos es buena y que les trajo una serie de marcas globales como Nissan, Gatorade, Heineken, Adidas, entre otras. “Elegimos a TBWA porque teníamos culturas similares, formas de ver no solamente la publicidad, sino la comunicación, la creatividad. Ha sido una relación muy fluida, en la que nos dejan hacer de todo”, comenta, argumentando que parte de esa independencia tiene que ver con la estructura de propiedad de la agencia, que hoy pertenece en un 19% a la red internacional y en un 81% a la entidad local.

En esa misma época de cambios, Eduardo Novión llegó como Director de Arte a la agencia, quien, tras un paso de cinco años por 180º unos años más tarde, volvió a TBWA/Frederick como socio y Director General Creativo. “Somos una agencia mediana aún, una agencia tradicional entre comillas, pero que ha sabido cómo adaptarse a lo nuevo”, dice Novión cuando hablamos de la evolución que ha tenido TBWA\Frederick a través de los años, una entidad que se caracteriza por un fuerte clima de respeto y cuyo equipo alcanza las 80 personas. “Esta agencia es una con alma y de buenas personas. Existe un cariño de base que no he visto en otro lado”.

Además, Eduardo Frederick agrega que las relaciones de confianza dentro de la agencia hacen que el trabajo sea más sincero y colaborativo. “Esta es una jaula, una tribu a la que se pertenece, porque se siente algo en común, respecto a lo que es creatividad”, dice el socio director y General Brand Leader. “ Y dentro de un entorno de respeto, somos muy exigentes con nuestros equipos a la hora de evaluar la calidad del trabajo. Es un parámetro que siempre hemos intentado mantener”.

 

Ideas que trascienden

Hoy, TBWA\Frederick cuenta con dos áreas que buscan entregar una propuesta de valor diferenciada a sus 16 clientes actuales: TBWA Brand, división de Branding y Diseño y TBWA Brain, la sección de contenido. Esta última está trabajando actualmente en el cruce de las 17 causas de la Organización Mundial de la Salud con los objetivos de algunos clientes, como Easy, buscando unir a la publicidad con causas de bien mayor. Además, pronto abrirán una nueva división, Think Tank, un taller cuyo objetivo es preparar a las nuevas generaciones de publicistas a través de un círculo virtuoso de discusión.

“Ese es el verdadero sentido que queremos darle a la agencia, una que no solamente haga campañas para vender, sino que haga algo trascendente para el mundo”, explica Novión, ante lo cual Eduardo Frederick agrega: “Tenemos que estar conscientes y conectados en como ayudar a las marcas a insertarse y proyectarse en diversos temas contingentes”

Yendo en la misma línea, hoy la agencia está invitando a agentes externos a colaborar, abriéndose así a nuevos actores como profesionales dedicados a la tecnología –como la robótica– o a la biología, para ayudarlos a orientar sus acciones como empresa a unas que no causen impacto ambiental.

“Estamos buscando que las ideas que salgan de la agencia sean lo más trascendentes posibles”, dice Cristián sobre la mirada de TBWA/Frederick. “No solamente buenas ideas publicitarias vendedoras que se cierren en sí mismas, si no ideas potentes para nuestras marcas, que abran nuevos caminos y tengan la posibilidad de crecer hacia otros lados”.